Aclarar un tatuaje para taparlo con un cover

6–8 minutos

Escrito por el equipo de Láser Clean Madrid

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Aclarar un tatuaje para un cover consiste en bajar la tinta lo suficiente para que tu tatuador pueda hacer encima el diseño que quiere, sin tener que borrarlo entero. Suele pedir menos sesiones que una eliminación completa, y el punto al que hay que llegar no lo decidimos solos: lo marca el diseño nuevo.

Mucha gente que nos escribe no quiere quedarse con la piel limpia. Quiere otro tatuaje en ese sitio, ya lo ha hablado con su tatuador y el tatuador le ha dicho que así no se puede: que el antiguo es demasiado oscuro, demasiado grande o tiene líneas que se van a ver a través de cualquier cosa que ponga encima. Este artículo es para ese caso, que tiene su propia lógica y no se parece del todo a borrar.

Por qué a veces un cover necesita láser antes

Un cover tradicional, sin láser, tiene que esconder lo que hay debajo con más tinta y más oscura. Por eso tantos tapados acaban siendo piezas grandes, cargadas de negro, con un diseño elegido más por lo que tapa que por lo que le gusta a quien lo lleva. Eso funciona, pero limita mucho.

Si antes se aclara el tatuaje antiguo, el tatuador trabaja sobre una base mucho más débil. Puede usar tonos más claros, dejar zonas de piel libres, hacer líneas finas o elegir un tamaño parecido al del original en lugar de tener que agrandarlo. A diferencia de un tapado a pelo, el diseño nuevo deja de estar condicionado por el viejo, o lo está bastante menos.

En qué se diferencia de borrarlo del todo

El objetivo es otro

Cuando alguien quiere quitarse un tatuaje, seguimos hasta que deja de verse o hasta que la tinta ya no responde. Cuando lo que busca es un cover, paramos antes: en el momento en que el tatuaje está lo bastante claro para lo que se va a hacer encima. No hay que perseguir los últimos restos de pigmento, que son precisamente los que más sesiones cuestan.

Suelen hacer falta menos sesiones

Como el punto de llegada está más cerca, el recorrido suele ser más corto. Cuánto más corto depende de lo mismo que en cualquier otro caso: los colores, la cantidad de tinta, los años que tiene el tatuaje y la zona del cuerpo. Lo que no cambia es el ritmo. Entre sesión y sesión siguen pasando de 6 a 8 semanas, porque quien retira la tinta fragmentada es tu cuerpo y eso no va más rápido porque el objetivo sea menor. Lo contamos con más detalle en la guía de eliminación de tatuajes.

No siempre hay que aclarar todo el tatuaje

A veces el problema no es el tatuaje entero, sino una parte: un nombre dentro de un dibujo, un contorno muy grueso, una zona rellena de negro justo donde el diseño nuevo quiere algo claro. Si tu tatuador nos dice qué parte le estorba, lo hablamos en la valoración y vemos si tiene sentido trabajar solo esa zona.

Qué pinta tu tatuador en todo esto

Mucho. Nosotros sabemos cómo responde la tinta al láser; tu tatuador sabe cuánto necesita que se vaya para que su diseño funcione. Son dos mitades de la misma decisión, y lo que mejor sale es cuando se juntan desde el principio.

Lo más útil que puedes traer a la valoración es el diseño nuevo, aunque sea un boceto, o al menos una idea clara de qué colores y qué tamaño va a tener. Con eso no te decimos solo cuántas sesiones puede llevar aclararlo, sino cuántas hacen falta para ese diseño concreto. Un cover en negro sólido pide mucho menos aclarado que uno en acuarela o en tonos claros.

Durante el proceso también ayuda que tu tatuador vea cómo va. Puedes enseñarle el tatuaje entre sesiones y, si en algún momento te dice que ya le vale, paramos ahí. No tiene sentido seguir si el objetivo está cumplido. Viene gente que se tatúa en estudios de Fuenlabrada, Móstoles, Getafe o del centro de Madrid, y la forma de trabajar es la misma: el tatuador marca el punto y nosotros llegamos hasta él.

Lo que conviene saber antes de empezar

Los colores no se aclaran todos al mismo ritmo

El negro y el azul oscuro son los que mejor responden, y por suerte son también los que más estorban en un cover. Los verdes y turquesas se resisten más. Y hay pigmentos, como algunos blancos, amarillos y tonos piel, que pueden oscurecerse al recibir el láser en lugar de aclararse. En un cover eso importa especialmente, así que cuando hay tinta de ese tipo probamos primero en un punto pequeño antes de tratar el resto.

Hay que dejar que la piel se recupere antes de tatuar

Después de la última sesión, la piel necesita cerrar del todo antes de que entre una aguja. No te vamos a dar una fecha fija sin verla, porque cada piel se recupera a su ritmo. Lo que sí hacemos es mirarla contigo y decirte cuándo la vemos lista, y lo normal es que tu tatuador también quiera echarle un ojo antes de ponerse.

Los cuidados son los mismos

Aunque el objetivo sea un tatuaje nuevo, entre sesiones la zona se cuida igual que en cualquier eliminación:

  • No rascar ni arrancar las costras, y no reventar las ampollas si aparecen.
  • Protección solar total sobre la zona durante todo el proceso, también en invierno.
  • Nada de piscina, sauna ni playa los primeros días después de cada sesión.

Una piel bien cuidada entre sesiones es también la mejor base para el tatuaje que viene después.

Cuándo quizá no compensa aclararlo

No todos los covers necesitan láser. Si el tatuaje antiguo es pequeño, ya está muy apagado por los años y el diseño nuevo es más grande y oscuro, puede que tu tatuador lo tape sin problema tal como está. Si en la valoración vemos que es tu caso, te lo decimos, aunque eso signifique que no vuelvas.

También pasa lo contrario: a veces, al ver cómo responde el tatuaje, hay quien se lo piensa mejor y decide seguir hasta borrarlo. Es perfectamente posible cambiar de plan por el camino. Lo que hayamos avanzado aclarando sirve igual para borrar.

Cómo empezar

El primer paso es una valoración gratuita de unos 20 minutos, en la que vemos el tatuaje, te damos una horquilla de sesiones para llegar al punto que necesita tu cover y te cerramos el precio. Si quieres saber qué pasa dentro, lo explicamos en cómo es una valoración para borrar un tatuaje.

Estamos en la avenida de la Hispanidad, en Fuenlabrada. Escríbenos por WhatsApp diciendo que es para un cover, dónde tienes el tatuaje y más o menos de qué tamaño es; si ya tienes el boceto del diseño nuevo, mándalo también. Tienes los pasos en la página de reservar valoración.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas sesiones hacen falta para aclarar un tatuaje para un cover?

No hay un número fijo. Suelen ser menos que para borrarlo entero, y dependen de la tinta que lleve, de los colores y de cuánto necesite tu tatuador que se aclare. En la valoración te damos una horquilla para tu caso.

¿Puedo tatuarme justo después de la última sesión?

No. La piel tiene que estar recuperada del todo antes de volver a tatuar. Te decimos cuándo la vemos lista, y conviene que tu tatuador también la vea antes de empezar.

¿Tiene que venir mi tatuador a la valoración?

No hace falta. Basta con que traigas el diseño nuevo o una idea de sus colores y su tamaño. Si tu tatuador quiere contarnos qué necesita, mejor todavía.

¿Y si a mitad de camino decido borrarlo del todo?

Se puede. Lo aclarado hasta ese momento cuenta igual, y seguimos desde ahí con el nuevo objetivo. Tienes más dudas resueltas en las preguntas frecuentes.

Si quieres que veamos tu caso

Lo que cuenta este artículo es lo general. Tu tatuaje tiene una tinta, una antigüedad y una zona concretas, y eso solo se ve mirándolo. La valoración es presencial, gratuita y no te compromete a nada.

Estamos en Fuenlabrada y viene gente de Móstoles, Alcorcón, Getafe, Leganés, Parla y Humanes de Madrid, y también del centro de Madrid.

La guía completa del tratamiento, de principio a fin: Eliminación de tatuajes con picoláser.

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