Borramos tatuajes con un láser de picosegundos. Lo que trabajamos es la tinta, no la piel: el objetivo es romper el pigmento sin dañar el tejido que lo rodea, sesión a sesión, hasta que deja de verse.
- 6–8 semanasentre una sesión y la siguiente, para que tu cuerpo retire la tinta.
- Gratisla valoración: sales sabiendo cuántas sesiones y cuánto cuesta.
- Picosegundospulsos tan cortos que parten la tinta en partículas muy finas.
- Solo tatuajeses lo único que hacemos, y lo hacemos todos los días.
Por qué un tatuaje no se va solo
La tinta de un tatuaje está depositada en la dermis, encapsulada en partículas demasiado grandes para que tu cuerpo pueda retirarlas. Por eso un tatuaje se queda: no es que el organismo no lo intente, es que no puede con piezas de ese tamaño.
El láser no borra la tinta. La rompe. Fragmenta esas partículas en trozos lo bastante pequeños como para que tu sistema linfático pueda ir evacuándolos durante las semanas siguientes. Esto explica algo que sorprende a casi todo el mundo: el resultado no se ve el día de la sesión, se ve entre una sesión y la siguiente. El trabajo de verdad lo hace tu cuerpo cuando ya te has ido de aquí.
Qué cambia con el picoláser
Pulsos mucho más cortos
Los equipos clásicos de eliminación de tatuajes (los Q-switched) emiten pulsos que duran nanosegundos. Un picoláser los emite en picosegundos, billonésimas de segundo: unos cientos de picosegundos frente a varios nanosegundos, es decir, pulsos decenas de veces más cortos.
Esa diferencia de tiempo cambia cómo actúa sobre la tinta. Un pulso largo calienta el pigmento y lo rompe por efecto térmico, transmitiendo parte de ese calor a la piel de alrededor. Un pulso ultracorto entrega la energía tan rápido que el efecto es más mecánico que térmico: la partícula vibra y se fractura antes de que dé tiempo a que el calor se propague.
Qué gana tu piel con eso
En la práctica se traduce en dos cosas: los fragmentos de tinta quedan más pequeños, y por tanto son más fáciles de eliminar para el cuerpo; y el tejido que rodea al tatuaje recibe menos carga térmica.
Y qué no cambia
Conviene decir también lo que el picoláser no hace, porque se lee mucho lo contrario. No elimina un tatuaje en una sesión, no sirve igual para todos los colores y no evita la espera entre citas: el trabajo lento lo sigue haciendo tu sistema linfático, y eso no se acelera con tecnología. Lo que cambia es que cada sesión rinde más y la piel de alrededor lo lleva mejor, no que haya un atajo.
Cómo es una sesión
Antes de empezar la sesión
Miramos la zona y, si no es tu primera sesión, revisamos cómo ha respondido el tatuaje desde la anterior. Ese seguimiento es lo que nos permite ajustar los parámetros en cada cita en lugar de repetir siempre lo mismo.
Durante, y cuánto molesta
El tiempo depende del tamaño: un tatuaje pequeño se resuelve en pocos minutos, uno grande lleva más. Y sí, molesta. No te vamos a decir lo contrario. La sensación que describe casi todo el mundo es como el chasquido de una goma elástica sobre la piel, repetido. Trabajamos con frío para hacerlo llevadero y vamos por tramos, parando cuando lo necesitas.
Justo al terminar
La zona se pone blanquecina durante unos minutos: es una reacción normal y esperada, señal de que el láser ha impactado en la tinta. Luego queda enrojecida e hinchada, parecido a una quemadura solar localizada, y eso baja en los días siguientes.
Cuántas sesiones vas a necesitar
No hay un número fijo y desconfía de quien te lo dé por teléfono sin haber visto el tatuaje. Lo que determina el recorrido es:
- Los colores que lleva y la cantidad de tinta que se cargó.
- Si es profesional o amateur. Los caseros suelen llevar menos tinta y a menos profundidad, y responden antes.
- Los años que tiene. Un tatuaje antiguo ya ha perdido pigmento por su cuenta y parte del camino está hecho.
- La zona del cuerpo. Cuanto mejor sea el drenaje linfático de la zona, más rápido evacúa la tinta: un tatuaje en el antebrazo se comporta distinto a uno en el tobillo.
- Si ya se ha tratado antes en otro sitio.
- Tu tono de piel y cómo respondes tú, que es algo que solo se ve tratando.
Entre sesión y sesión dejamos pasar de 6 a 8 semanas. No es una cifra arbitraria ni una forma de estirar el tratamiento: es el tiempo que necesita tu cuerpo para retirar la tinta ya fragmentada y para que la piel se recupere del todo. Adelantar la cita no acelera el resultado, solo castiga la zona.
Qué colores salen mejor y cuáles se resisten
Esto conviene saberlo antes de empezar, no a mitad del tratamiento:
- Negro y azul oscuro. Los que mejor responden. La mayoría de tatuajes son de este grupo.
- Rojos y naranjas. Suelen responder bien, aunque el rojo a veces pide más sesiones que el negro que lo rodea.
- Verdes y turquesas. Son los más tercos. Se pueden trabajar, pero suelen pedir más sesiones.
- Blancos, amarillos y tonos piel. Son los delicados. Algunos de estos pigmentos pueden oscurecerse al recibir el láser en lugar de aclararse. Cuando hay tinta de este tipo lo probamos primero en un punto pequeño y vemos cómo reacciona antes de tratar el conjunto.
Por qué pasa esto con cada color, y qué hacemos cuando un tatuaje lleva varios, lo explicamos en los colores que se resisten.
Si vienes de otro centro
Nos llega bastante gente que empezó a quitarse un tatuaje en otro sitio y lo dejó a medias: porque no veía avance, porque la experiencia fue mala o porque le quedó peor de lo que estaba.
Un tatuaje ya tratado es un caso distinto a uno virgen. Puede haber tinta residual difícil de ver, cambios en la textura de la piel o zonas que respondieron de forma desigual. Lo miramos con calma y te decimos con franqueza qué se puede mejorar y qué no. Si creemos que no vamos a poder darte lo que buscas, preferimos decírtelo en la primera visita.
Sábado 11:30 a 14:00
Domingo cerrado
Los cuidados después de cada sesión
De esto depende buena parte del resultado, así que te lo explicamos en la propia sesión y te lo llevas por escrito. Lo básico: frío si notas calor o hinchazón, la zona limpia y seca con la crema que te indiquemos, las costras no se arrancan y las ampollas no se revientan, y nada de piscina, sauna, playa ni deporte intenso los primeros días.
Y una norma que vale para todo el tratamiento: protección solar total sobre la zona, también en invierno. Qué es normal en los días siguientes y cuándo conviene avisarnos lo contamos en ampollas y costras después del láser.
Cuándo hay que esperar
Hay situaciones en las que no vamos a tratarte ese día, y es mejor saberlo antes de venir: embarazo y lactancia, piel bronceada reciente en la zona del tatuaje, una infección o una herida abierta encima, o ciertos tratamientos y medicaciones que aumentan la sensibilidad a la luz. Nada de esto es definitivo en la mayoría de los casos, simplemente cambia el cuándo. Lo revisamos contigo en la valoración.
La valoración es gratis y no te compromete a nada
Antes de tocar el tatuaje queremos verlo. En esa primera visita salimos con tres cosas claras: una estimación de cuántas sesiones vas a necesitar, el precio cerrado de tu caso y qué resultado es realista esperar con la tinta que llevas.
Si al terminar decides no hacerlo, no pasa nada. Preferimos que te vayas con la información que empezar un tratamiento que no tenías claro.
Tampoco se trata nada ese día: la valoración y la primera sesión son dos visitas distintas, entre otras cosas porque hay situaciones en las que conviene esperar y es mejor detectarlas antes. Si quieres saber con detalle qué pasa dentro de esa primera visita, lo contamos paso a paso en cómo es una valoración para borrar un tatuaje.
Un centro de estética, no una clínica
Conviene decirlo claro, porque es la duda que más gente trae y casi nadie responde. La eliminación de tatuajes con láser es un tratamiento estético. Somos un centro de estética con profesional certificado para manejar el equipo, y trabajamos sobre piel sana: lo que tratamos es la tinta, nada más.
Eso quiere decir que no diagnosticamos, no tratamos lesiones de la piel y no te vamos a dar un parte médico. Si al mirar el tatuaje vemos un lunar dentro del dibujo, una cicatriz que no nos gusta o cualquier cosa que no nos corresponda, te lo decimos y te pedimos que lo vea un profesional sanitario antes de empezar. Preferimos perder una sesión que meternos donde no nos toca.
Estamos en la avenida de la Hispanidad, en Fuenlabrada. Viene gente de Móstoles, Alcorcón, Getafe, Leganés, Parla y Humanes, y también del centro de Madrid y de fuera de la comunidad: lo que cambia es el viaje, no el trato. Nos dedicamos solo a esto: no hacemos depilación láser, ni manchas, ni peelings, ni retirada de micropigmentación.
Preguntas frecuentes
¿Es posible eliminar un tatuaje al 100 %?
En muchos casos sí, sobre todo en tatuajes de tinta negra, y en otros se llega a un aclarado muy avanzado en el que el tatuaje deja de reconocerse. Depende de los pigmentos, de la cantidad de tinta y de cómo responda tu cuerpo. Lo que no se puede es garantizar un 100 % por adelantado sin haber visto el tatuaje: quien lo hace te está vendiendo algo que no controla.
¿Cuánto cuesta quitarse un tatuaje con láser?
El precio va por tamaño de la zona a tratar, y el coste total depende de las sesiones que necesite tu caso. Por eso no damos una cifra por teléfono: en la valoración medimos el tatuaje y te cerramos el precio por sesión y la estimación completa, para que sepas a qué te enfrentas antes de empezar.
¿Cuál es el láser más efectivo para borrar tatuajes?
Dentro de los láseres de conmutación rápida, los de picosegundos son los que fragmentan la tinta en partículas más finas, aunque el criterio con el que se ajustan pesa tanto como la máquina. Lo comparamos con calma en picoláser y Q-Switched.
¿Deja cicatriz?
El objetivo del tratamiento es justo lo contrario: actuar sobre la tinta respetando la piel. El riesgo aparece cuando se trabaja con parámetros demasiado agresivos o cuando no se respetan los cuidados posteriores, sobre todo rascar las costras y exponer la zona al sol. Si el tatuaje ya tenía relieve o cicatriz del propio tatuado, eso estaba ahí antes y el láser no lo elimina.
¿Puedo tatuarme otra vez encima?
Sí, y es un motivo muy habitual para venir: no siempre se busca borrar del todo, a veces basta con aclarar lo suficiente para que quepa un diseño nuevo encima. Eso suele necesitar menos sesiones que una eliminación completa. Dínoslo en la valoración, porque cambia el plan de trabajo.
¿Cada cuánto son las sesiones?
Entre 6 y 8 semanas. Es el tiempo que necesita tu organismo para retirar la tinta fragmentada en la sesión anterior y para que la piel se recupere por completo.
Fuentes
Lo que contamos sobre cómo actúa el láser y por qué hacen falta varias sesiones sale de la literatura científica sobre eliminación de tatuajes, no de un folleto de fabricante. Estas son las referencias en las que nos apoyamos:
- Kurniadi I, Tabri F, Madjid A, Anwar AI, Widita W. Laser tattoo removal: Fundamental principles and practical approach. Dermatologic Therapy. 2021;34(1):e14418. doi:10.1111/dth.14418
- Kasai K. Picosecond Laser Treatment for Tattoos and Benign Cutaneous Pigmented Lesions. Laser Therapy. 2017;26(4):274-281. doi:10.5978/islsm.17-RE-02
- U.S. Food and Drug Administration. Tattoo Removal: Options and Results. fda.gov
